Mes: septiembre 2013

Londres, género y posición

De acuerdo con el censo de 2011, en Londres había en ese año casi 4 millones de empleos, de los cuales 2,1 millones (el 53,4%) correspondían a hombres. En la categoría de Managers, Directores y altos ejecutivos había 300.000 hombres y 164.000 mujeres, mientras que en profesiones liberales había 461.000 hombres y 436.000 mujeres. En tareas de administración y secretariado, la relación era 127.000 hombres por 286.000 mujeres.

Lo interesante es como se reparten estas tareas por género y geografía. Al igual que ayer, las líneas rojas representan la red de metro. 

Directores y altos cargos, distribución

Directores y altos cargos, distribución

Directores y altos cargos. Las zonas azules cuentan con más hombres, las rosas con más mujeres

Directores y altos cargos. Las zonas azules cuentan con más hombres, las rosas con más mujeres

Profesionales. Distribución

Profesionales. Distribución

Profesionales. Azul mayoría masculina, rosa mayoría femenina

Profesionales. Azul mayoría masculina, rosa mayoría femenina

Secretariado. Distribución

Secretariado. Distribución

Secretariado. Azul mayoría masculina, rosa mayoría femenina

Secretariado. Azul mayoría masculina, rosa mayoría femenina

 

 

 

 

Londres y la densidad de población

Lond-denspop

¿Es Londres una ciudad densa? Depende en relación con que. El siguiente mapa muestra la densidad de población en habitantes por hectárea (UK Census 2011); es llamativo que toda la zona central, visitada por los turistas, es un relativo vacío. Las líneas rojas representan la red de metro, y los nombres son los de algunas de las estaciones.

Biblio (58) Construcción a gran escala de viviendas en el Reino Unido

biblio 59-rtpi large scale housing

 

El Royal Town Planning Institute del Reino Unido acaba de publicar un informe sobre posibles medidas para desbloquear el contexto actual y producir una cantidad importante de viviendas que permitan resolver las necesidades residenciales del país. Según el informe, en Inglaterra el debate sobre la cuestión opone a los que piensan que el sistema es demasiado liberal y permite a los constructores hacer casi lo que quieran, respecto de quienes piensan que el sistema es demasiado burocrático e impide al mercado resolver el problema; y ambos campos piensan que la administración local no se toma en serio la cuestión y el sistema urbanístico tiene parte de la culpa. El documento compara la situación en Inglaterra con la de Escocia, y formula 15 recomendaciones prácticas a los agentes implicados. La postura del RTPI es que es precisa una combinación de operaciones en tejidos urbanos consolidados con grandes operaciones de vivienda en crecimientos urbanos. Entre otras recomendaciones, es llamativa la petición de un mayor acceso público a la información sobre quien posee o tiene opciones sobre el suelo, un mayor protagonismo de la administración en la gestión de suelo incluso por expropiación, o la necesidad de sacar al mercado los patrimonios de suelo público en desuso (cuarteles, aeropuertos, hospitales…) pensando en términos globales y no sólo de maximización de precio.

El documento es sintético (24 páginas) pero extremadamente interesante. Leído desde España, más…

Notas sobre Tokio

chiyoda

Tokio es sólo una de las muchísimas ciudades que nunca he pisado. Pero dicen que es la más grande, y es la capital de un país relevante en más de un sentido.

Japón es, visto desde España, un país muy diferente (y probablemente lo mismo ocurre al contrario). Pero pese a todo, es llamativo ver las similitudes. Una historia convulsa a lo largo del siglo XX, con fuertes conflictos y guerras, y un crecimiento urbano muy rápido, pueden describir tanto a Madrid o Barcelona como a Tokio. Lo más interesante es ver, como indica el artículo de Okata y Murayama “Tokyo’s Urban Growth, Urban Form and Sustainability”, que Tokio crece durante el siglo XX en gran medida sin plan; o, para ser más exacto, parece que hay dos planes, del mismo modo que en muchas ciudades españolas.

Cuanto hablo de dos planes no me refiero a documentos explícitos, sino más bien a dos niveles de realidad. Cerdá en Barcelona o Castro en Madrid diseñan en 1860 ensanches formales que tardan un siglo en completarse; pero esa tardanza viene en parte de que, en paralelo a ese diseño ordenado que se convierte en el lugar ideal para la población con más recursos, los que por otras causas (sobre todo falta de dinero) no pueden residir ahí van a otros lugares, menos ordenados pero más baratos, que forman arrabales que, en su estado inicial, no eran muy diferentes de una favela carioca actual. El contraste de geometrías es claro, y subsiste hoy en día pese a que se trata de zonas con todos los servicios urbanos y condiciones normales de vida.

En Tokio, como dicen Okata y Murayama, gran parte del crecimiento del siglo XX ocurre a lo largo de las vías del tren y según patrones de ocupación de la trama rural previa muy poco regulados. No parece que existiera algo equivalente al ensanche decimonónico, y en todo caso, aunque hay un centro urbano, este se ha visto afectado el gran terremoto de 1923 y por la guerra. Existe una geometría poderosa, pero es la de ríos, canales, ferrocarriles y autopistas, y la de un puerto que se expande por la bahía; ese es el plan implicito de Tokio.

El orden en Tokio parece más la posibilidad de que cada cosa se pueda relacionar de forma razonable con su entorno que una cualidad explícita en el plano; vecindad frente a diseño. En Madrid, París o Barcelona se intentó la opción del proyecto urbano en el siglo XIX, pero lo cierto es que no se ha logrado darle continuidad a esa idea de regularidad geométrica. Si la ciudad ya no puede recorrerse a pie, ni  tiene una forma clara, ni una arquitectura uniforme, ha evolucionado hacia otro estado, más analizable casi desde la sociología que dese la arquitectura; en cierto modo, más cerca de la máquina para habitar que de la arquitectura como objeto independiente.

Al igual que en el caso de las ciudades europeas, Tokio (de forma más acelerada) se enfrenta ahora a una nueva fase: el gran crecimiento de población del “baby boom” ha llegado a la edad anciana y en unos años desaparecerá, con lo que la ciudad puede perder habitantes. ¿Podremos aprender algo de Tokio, que nos lleva la delantera por un poco?

La estación de Shibuya en Tokio

En la estación de Shibuya confluyen nueve líneas de tren y tres de metro, siendo una de las estaciones más importantes de la ciudad. Es un ejemplo de centralidad urbana ligada al transporte público que ha dado a Tokio su forma actual.

Shibuya

Shibuya2Grandes almacenes y otros usos se apilan sobre la que se considera cuarta estación de cercanías más transitada del país, en una arquitectura agregativa.

Tokyo: el tamaño del núcleo

Tokyo-mad-NYC

Tokyo se presenta como la mayor área metropolitana del mundo, con 35 millones de habitantes. Pero como casi cualquier área metropolitana, tiene un núcleo. Y ese centro dice algunas cosas sobre como es la ciudad, sobre todo si se compara con otras ciudades que puedan resultar conocidas.

El centro de Tokyo está marcado por la bahía, que cada vez se aleja más del centro al ganarse terreno al mar, por la desembocadura de varios ríos, por la presencia del Palacio Imperial y por un sistema de autopistas mucho más visible y capilarizado que en las ciudades europeas o americanas.

Biblio (57). Tokio

Biblio 57- Tokyo

Tokio será finalmente la sede de los Juegos Olímpicos de 2020, por lo que hay que felicitar  a la ciudad y al país. Madrid y Estambul han sido las otras finalistas descartadas. Como arquitecto, fue interesante ver en la presentación de Tokio algunas imágenes de los videos donde se veían los magníficos edificios de Kenzo Tange para los juegos de 1964, con apariencia de una buena integración urbana. Lo cierto es que no he seguido con mucho detalle las candidaturas, en parte porque analizar recientemente varios precedentes de estos procesos me ha mostrado que las candidaturas son folletos de venta, pero es en la ejecución del proyecto donde (como casi siempre) se ven las virtudes o los defectos del planteamiento. Además, tengo la ventaja de conocer Madrid y de tener una idea (cierta o no, informada) sobre lo que es posible en esta ciudad. Sobre si la elección ha sido la adecuada o no, sólo el tiempo lo dirá…

Pero nunca he estado en Tokio (ni en Estambul, de hecho). Los que siguen este blog sabrán que eso no evita que en ocasiones me atreva a opinar si encuentro fuentes que entiendo cualificadas. Como en la mayoría de los casos, aunque el proyecto olímpico (presentado de forma brillante ante el COI el sábado) parecía interesante, me interesa entender cómo funciona esa ciudad. Mis conocimientos sobre la cultura japonesa son limitados (en algun momento la alocución del Primer Ministro Shinzo Abe al dar su garantía sobre Fukusima me pareció extraña vista desde parámetros occidentales, pero las formas retóricas son diferentes en cada país …), pero lo intentaré (y agradeceré cualquier comentario de quienes tengan mejores datos).

La Oficina de Desarrollo Urbano del Gobierno Metropolitano de Tokio cuenta con un documento de 2011 en inglés que expone la situación del planeamiento oficial. Como en casi todo el mundo, las delimitaciones administrativas pierden con el tiempo su relación con la realidad: la circunvalación desborda el área metropolitana administrativa. Se aprecian ciertas especificidades japonesas, como la importancia dada a la prevención de desastres. Y aparece un énfasis importante en el reciclaje urbano de los tejidos consolidados.

El Global Center of Excellence for Sustainable Urban Regeneration de la Universidad de Tokio también aporta otras fuentes. Desafortunadamente, los enlaces con su página web (csur.t.u-tokyo.ac.jp) están teniendo algunos problemas. Esto me lleva a proponer una experiencia especial: el número 2 de la revista del CSUR (SUR), publicado en 2005, se titula “Entendiendo Tokyo”. Google mantiene una copia en caché del pdf de la publicación, aunque sin las imágenes. Se que para los que trabajamos en urbanismo esas imágenes son esenciales para comprender algunas cosas, pero lo que marca este momento no es la ausencia de imágenes, sino de explicaciones. Así que propongo leer el documento (a través de http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://csur.t.u-tokyo.ac.jp/publication/sur/contents02.html) y complementar lo que dice, para quien tenga interés, con otras fuentes sobre la ciudad. Un consejo: es mejor (por cuestiones de maquetación) coger la versión original en japonés e inglés, la traducción automática al castellano es una opción, pero se desconfigura la disposición de columnas.

Desde el punto de vista del tejido urbano y su densidad (uno de mis intereses), recomiendo el texto de Okata y Murayama “Tokyo’s Urban Growth, Urban Form and Sustainability”. 

Cifras y geometría

copenhague

Esta semana he tenido la oportunidad de hablar con un grupo de arquitectos y urbanistas (vinculados a la ifhp, principalmente daneses) de vista en Madrid. Como siempre, hablar con colegas de fuera es interesante. He visitado Copenhague en 2002, y me pareció una ciudad interesante, con un urbanismo bastante atractivo. Viendo el mapa de la ciudad y sus tejidos urbanos, del Urban Atlas de la Agencia Ambiental Europea, es interesante darse cuenta de que ese urbanismo interesante:

–           No responde a una forma geométrica prefijada y regular, sino a adaptaciones a circunstancias geográficas, o a las sucesivas secuencias de crecimiento.

–           Esta marcado por discontinuidades en el tejido residencial provocadas, tanto por equipamientos e infraestructuras (gris, violeta)

–           Muestra densidades variables: la centralidad es clara, pero no nítida geométricamente (el rojo indica tejidos residenciales densos, los tonos de naranja son tejidos de menores densidades).

Y esto (que pasa en la mayoría de las ciudades, ya sea bueno o malo su urbanismo) lleva a la cuestión de la densidad y su medición; la manzana (cuadra al otro lado del Atlántico) es un ámbito adecuado para ciertos cálculos, pero el barrio aparece como unidad igualmente pertinente, siempre que haya acuerdo sobre sus límites. Otra conclusión es que el buen urbanismo es una cuestión de coherencia y de calidad en diferentes escalas, pero no necesariamente de una regularidad total.