Barcos

Biblio (38) La cubierta angulada

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Me interesan muchas cosas, y especialmente aquellas a las que no me dedico, pero que muestran procesos interesantes en la definición de una idea; un poco lo que algunos llaman ciencias de la concepción, y un poco también la diversión de cambiar de aires viendo las cosas con la seriedad del niño que juega.

Una cubierta angulada es una cubierta de portaaviones diseñada con dos ejes en ángulo, de tal manera que el uso de la misma sea más eficiente en la combinación de despegues y llegadas (apontajes) de aviones. Hasta pasada la segunda guerra mundial esta disposición no existía, y la forma en que apareció la idea es realmente interesante, casi tanto como las ideas que se desarrollaron en paralelo y no llegaron a adoptarse. Por un lado, aparecen los aviones a reacción, con velocidades de aproximación y pesos mayores que los aviones anteriores, lo que lleva a plantear ideas como pistas en las que los aviones pudieran posarse “rebotando” y sin tren de aterrizaje, para reducir pesos; y por otra parte, hay un problema de utilización de un espacio muy escaso, de organización del flujo de aviones en la pista y de velocidad de respuesta. La cubierta en ángulo acaba presentándose como la forma de tener dos pistas cuya longitud efectiva sea “mayor” que su suma.

Interesante evolución de lo que en el fondo es un problema de diseño basado en cuan compacto puede hacer un sistema por el que circulan diversos tipos de objetos, desde la idea de portaviones que parece ser que primero fue esbozada por Clement Ader

Vale la pena leer la historia contada por Hone, Friedman y Mandeles, pues es un ejemplo de cómo  a través de caminos complejos se llega a un concepto sencillo.

Que hacer en un acre (3)

El Dockwise Swan: un barco con una plataforma de carga de casi un acre para transportar otro barcos. Imagen de Dockwise

Este artículo tiene como dos partes, y la primera tiene algo que ver con la gran alegría que se tiene, de niño, cuando tienes ese gran camión de juguete que puede llevar tus otros coches porque es muy grande. Dockwise es una compañía holandesa especializada en “crear un valor superior realizando lo inconcebible” en la industria del transporte pesado (la mayor parte del tiempo para la industria petrolífera). Hacen algo que, al haber vivido la mayor parte del tiempo en un puerto concurrido, he visto algunas veces: mover gigantescos objetos entre continentes. El Swan tiene una longitud de 180,96 metros y una plataforma de carga de 126,6×31,66 metros (casi un acre).

Pero he de reconocerlo, me va más el sistema métrico decimal, por lo que prefiero el Blue Marlin,  con una plataforma de 178,20×63 metros (1,1 hectáreas). O porque no, el Vanguard, aún con más espacio (aconsejo ver este vídeo, para apreciar como unas barcazas de 3.000 toneladas pueden apilarse como tetrabricks)

El Blue Marlin navegando. Imagen de Dockwise

Muchas cosas van más allá de la alegría infantil, entrando en el dominio de la arquitectura y la ingeniería. Lo primero es lo ingenioso de estos barcos: como no hay grúas capaces de levantar estas cargas, es el propio barco el que se sumerge parcialmente para colocarse bajo la carga en flotación, y al emerger de nuevo subirla a bordo. Lo segundo es la relevancia de la escala entre elementos en una composición, como instrumento expresivo de una idea. Por ejemplo, un gran portaaviones norteamericano es más largo y ancho que la mayoría de estos barcos, y también carga objetos pesados, pero los aviones parecen, en comparación, como los cochecitos de juguete en un camión de niño…Estos barcos parecen mayores por el tamaño de sus cargas. Son claramente parte del barroco italiano.

Me pregunto que hubiera hecho Aldo Rossi con esto en lugar de su Teatro del Mundo… pero casi me parece mas interesante pensar en que hubiera hecho Archigram…

Siempre se puede uno llevar de viaje su propio portaaviones en el Blue Marlin (aqui cargando el HMAS Melbourne para transportarlo de España a Australia, en el Blog de Juan Carlos Díaz Lorenzo)