Bilbao

Tradiciones industriales (6) Bilbao: algunas lecciones de su transformación

bilbaoria2000

Bilbao Ria 2000, la sociedad pública fundada en 1992 con participación de diversas administraciones que dirige una parte sustancial de las obras de transformación urbanística de Bilbao, invirtió entre 1997 y 2011 en la ciudad más de 957 millones de euros (poco más de 1.315 millones de dólares), para un área metropolitana que está por debajo de un millón de habitantes. Su intervención ha afectado a siete grandes ámbitos: seis barrios y la integración urbana de un sistema ferroviario que configuraba importantes barreras urbanas. Sus actuaciones han supuesto una mejora apreciable del paisaje urbano, y han ayudado a cambiar la imagen exterior de la ciudad. Elías Mas Serra, ex Director del Gabinete de Arquitectura del Ayuntamiento de Bilbao (1991-2005), publicó en 2011 en el Boletín de la Asociación de Geografos Españoles un artículo sobre la gestión de Bilbao Ría 2000. El artículo resulta interesante como análisis de un conjunto de políticas públicas que han tenido un indudable éxito, pero que también plantean algunas cuestiones sobre las que es preciso reflexionar para orientar futuras acciones; la problemática de la asincronía entre escalas de planificación y las disfunciones que genera, y la necesidad de conjugar visiones locales y globales en un territorio.

 

Anuncios

Tradiciones industriales (3) Coches y titanio

Normalmente una ciudad puede tener industria porque ha contado con una población emprendedora o porque han llegado empresas del exterior. Aunque en la mayoría de los países occidentales el grueso de la mano de obra y de la renta se genera en pequeñas y medianas empresas, los titulares de prensa más sonoros son los que se refieren a la capacidad de una ciudad para atraer inversiones exteriores de grandes marcas reconocidas.

En el caso de Chattanooga la gran inversión más reciente ha sido realizada por Volkswagen, que ha construido una línea de producción para la versión americana del Passat. El anuncio de la inversión se produjo en 2008, con los siguientes parámetros (esta es la descripción más detallada que he encontrado, aunque es previa al acuerdo final http://www.timesfreepress.com/news/2008/jul/24/chattanooga-vw-incentives-largest-state/ ):

–           1.000 millones de dólares de inversión de parte de Volkswagen

–           Más de 500 millones en incentivos públicss

  • 81 millones en bienes inmobiliarios
  • 30 millones para formación de mano de obra
  • 43 millones en obras públicas
  • 3,5 millones en mejoras ferroviarias
  • 200 millones en rebajas de la fiscalidad laboral a lo largo de 20 años
  • 150 a 350 millones de rebajas en impuestos sobre la propiedad durante 30 años

–           2.000 empleos directos

–           546 hectáreas de suelo ocupadas en un emplazamiento a unos 18 km de Chattanooga, en un polígono industrial resultante de la reconversión durante dos décadas de una antigua fábrica de municiones.

La fábrica abrió sus puertas en 2011. En febrero de 2014 ha sido el centro de una acalorada controversia sobre la adhesión de los trabajadores a sindicatos, algo que en Europa parecería bastante extraño ; de hecho, según la prensa americana, Volkswagen no se oponía, ha sido más bien una cuestión de enfrentamiento ideológico entre derechas e izquierdas del sur. Lo más llamativo (para un europeo) es que los legisladores republicanos del Estado de Tennessee llegaron a acusar a Volkswagen de favorecer a un sindicato y amenazaron con retirar las ayudas a Volkswagen si este ganaba (http://www.freep.com/article/20140210/BUSINESS0104/302100100/volkswagen-uaw-chattanooga-tennessee-republicans ).

La fachada de titanio del Guggenheim Bilbao

La fachada de titanio del Guggenheim Bilbao

En el caso de Bilbao, la inversión en el Guggenheim ha tenido algunos paralelismos. El nivel de ayudas dado por la Diputación Foral de Vizcaya para la implantación del museo sólo se puede entender partiendo de la base de que funciona con un régimen fiscal especial, en pie de igualdad con la Agencia Tributaria del Estado (y de que es una provincia rica).

¿Cómo se atrae a una gran marca ligada a imágenes contrapuestas a la de la ciudad? Buscando una marca que quiere ampliar sus horizontes y ofreciéndole ventajas: un buen emplazamiento y un proyecto coherente de ciudad en el que lucirse… junto con importante ayudas. Por otra parte, si el proyecto sale bien, puede que haya resultados sinérgicos para otras empresas de la zona, aunque hay la posibilidad de que la empresa solicite casos de exclusividad (Eurodisney en París, por ejemplo) sobre ciertos territorios. Pero aquellos que se beneficien de las sinergias pagarán los impuestos completos.

Probablemente en el siglo XIX no había paquetes de incentivos con esas condiciones; pero tampoco existía una fiscalidad tan desarrollada, ni reglas de protección ambiental, ni otras cosas que entendemos que son imprescindibles. ¿Hasta qué punto estos acuerdos son justos y aceptables? En una democracia eso se resuelve con transparencia y votos, pero no debe olvidarse escuchar a los ciudadanos durante las negociaciones.

Tradiciones industriales (2) Acero, ferrocarriles y textil

Lille creció gracias a una combinación de industrias en la que el textil era determinante; Bilbao y Monterrey son dos casos claramente ligados a la siderurgia, y Chattanooga, como recuerda la melodía de Glenn Miller, creció como nudo ferroviario. Cuando la industria empezó a entrar en crisis y la contaminación se hizo demasiado fuerte (en Bilbao o Chattanooga ayudada por una configuración orográfica bella pero desfavorable), pasaron a verse como ciudades problemáticas. Lo interesante es como han logrado evitar el destino de Detroit (que aún no está derrotada…)

Tradiciones industriales (1) Una muestra

Las ciudades con un pasado industrial en los países que solemos llamar occidentales son en ocasiones un ejemplo de lo difícil que es mantener un empuje económico a lo largo del tiempo, pero también de que no siempre es imposible. Monterrey sigue siendo una referencia en el paisaje industrial mexicano, Chattanooga parece estar logrando evolucionar hacia un futuro económico viable, Lille trata de reinventarse como nodo de referencia en la red de alta velocidad europea y Bilbao ha logrado cambiar su imagen gracias a un museo que en realidad es sólo la punta de un iceberg.