Patrimonio Mundial (6) Mont-Saint-Michel

La tentación es la de verlo aislado en el aire, como lo dibujaba Moebius

La tentación es la de verlo aislado en el aire, como lo dibujaba Moebius. Es su grandeza, pero lograrlo requiere condicionar lo que ocurre en kilómetros a la redonda

Mont-Saint-Michel, Jollain (1680-1690). Puede consultarse la imagen original en Gallica.fr en la dirección http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b55004671p

Mont-Saint-Michel, Jollain (1680-1690). Puede consultarse la imagen original en Gallica.fr en la dirección http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b55004671p

El Mont-Saint-Michel a mediados del siglo XIX y en la actualidad. Imagenes de gallica.fr

El Mont-Saint-Michel a mediados del siglo XIX y en la actualidad. Imagenes de gallica.fr

Alguna vez he oído que los estadounidenses dicen de algunas cosas realmente sobresalientes que son « como el Gran Cañón del Colorado; cada vez que vas te sorprende”. No he visitado nunca el Cañón, y sólo he estado una vez en el Mont Saint Michel, pero creo que el comentario podría aplicarse perfectamente.

El Mont Saint Michel fue inscrito en la lista del Patrimonio Mundial en 1979 como elemento representativo del genio creativo humano, como testimonio de una civilización viva y por su asociación directa a eventos o tradiciones, creencias y obras artísticas de significado universal excepcional.

¿Porqué es interesante el caso del Mont Saint Michel, aparte de su valor estético innegable? Por la forma en que los diferentes problemas de la gestión del patrimonio confluyen. La delimitación del sitio protegido y de su zona periférica de protección ha sido objeto de intensos debates. Proteger visualmente un hito de esta magnitud en un paisaje fundamentalmente llano lleva a imponer restricciones a cualquier edificación o instalación (por ejemplo parques eólicos) en una escala de decenas de kilómetros; restituir el carácter marítimo inicial de la isla, para evitar que quede definitivamente en tierra, implica cuantiosas obras de infraestructura que generan debates. Y una isla de 1 km2 que tiene menos de 50 habitantes censados incide así sobre un enorme territorio, propiciando agrios debates sobre el auténtico sentido del desarrollo sostenible. Es uno de los casos más claros de valor de un paisaje excepcional que conozco, y también de la dificultad del reparto de los costes de su conservación.

delim-Montstmichel

Zona de protección y zona periférica. La escala geográfica es clara

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