Viena

¿Para qué sirven las tiendas? (2) la estética

mercado

Esta imagen corresponde a un pueblo de una zona rural de España, y representa lo que podría ser el grado cero del comercio urbano: un mercado en la calle. He elegido esta imagen porque es bastante diferente de la visión “idílica” de estos mercados. Aquí se desarrolla esa misma función que en esos mercados callejeros primorosos de algunos programas de cocina, pero no hay una aportación relevante a un paisaje formal; hay decencia, pero no elegancia, como en tantas cosas en la vida.

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Esta imagen corresponde a una calle de Londres, en Mayfair, cerca de Oxford Street. Es una calle sin comercios en planta baja; todo es vivienda (u oficinas), aunque el recurso al patio inglés hace que la relación con la calle tenga un aire diferente. La diferencia con un barrio de vivienda social entre tantos está en la arquitectura y los habitantes, no en la organización de los usos; y en el hecho de que aquí Bond Street está a un tiro de piedra, aunque lo cierto es que no es necesariamente un área de comercio cotidiano.

comercio mérida

 

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Esta cuarta imagen corresponde a la parte trasera de la catedral de San Esteban, en Viena. Tiendas elegantes en un entorno atractivo, con un edificio con una arquitectura interesante.

Puede haber calles bellas con o sin comercio, o pueden no tener cualidades en si mismas; puede haber comercios atractivos o no atractivos. Pero lo que aporta el comercio a los habitantes que ven las calles todos los días es una expresión material de la evolución de la ciudad. Y a los de fuera puede darles pistas sobre cuál es la estética que moviliza a los compradores de esa ciudad; el grado de caos que esta presencia comercial implica es también algo que no escapa al visitante (a veces puede ser positivo, aunque no es común). Cuando no hay comercio (incluyendo también hostelería) en una calle, su imagen depende sólo de la arquitectura de los edificios principales, mucho más estática.

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Mapas 2014 (34) Mapa digital de Viena

Maps34- Viena

El mapa digital de Viena es otro de tantos visores GIS con un grafismo adaptado en cada caso a la escala de representación. Lo que lo distingue es una elección de colores elegante, un detalle en las escalas grandes basado en el parcelario, y algunas capas muy prácticas para un turista, como itinerarios de paseo por la ciudad.

Visibilidad

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Dos imágenes de dos ciudades bastante diferentes: Salzburgo, en Austria, y La Coruña, en España (cada cual debe elegir qué imagen corresponde a cada ciudad…). Son dos paisajes muy fuertes, y la diferencia está en la capacidad que ha tenido cada una de las dos ciudades para hacer algo de interés sobre esos paisajes. Más sobre esto próximamente

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Loss en Michaelerplatz

Esta es una historia que la inmensa mayoría de los arquitectos habrán oído en sus cursos de historia, pero seguramente también algunos turistas de viaje por Viena (es el tipo de historia que los guías suelen contar). Érase una vez en la Viena tardo imperial un arquitecto innovador y atrevido, Adolf Loos, que pretendía modernizar la arquitectura yendo más allá de un formalismo que consideraba arcaico. Encontró a un cliente (la sastrería Goldman & Salatsch) interesado en llevar una imagen de modernidad a su negocio, y que contaba con un solar en la Michaelerplatz, justo enfrente del Hofburg, el Palacio Imperial. El arquitecto se enfrentó a la oposición de la sociedad y de los técnicos municipales, que intentaron por todos los medios reconducir el proyecto hacia una estética más tradicional. Cuenta la leyenda urbana que el Kaiser hizo cerrar las ventanas hacia la plaza para no tener que contemplar ese horror moderno y desnudo…

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Normalmente los estudiantes ven esta obra en libros de historia en los que Loos es un hito importante (se suele citar junto a la foto alguna mención a su libro “Ornamento y delito”), pero no suele verse la plaza que define su contexto. La fachada del Hofburg es ciertamente barroca y tremendamente adornada. Pero el edificio de Loos tiene igualmente muchos juegos de materiales y composición que pueden, si se quiere, no ser decorativos en sentido clásico, pero son claramente subjetivos; no es que no haya una decoración, entendida como visión personal del problema de cómo se da un acabado a un espacio, sino que hay otras herramientas y otro nivel de precisión propio de un desarrollo industrial mayor.

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Tras una etapa como sastrería, el bajo del edificio se convirtió en concesionario de automóviles, durante una etapa lució una esvástica, y tras la guerra acogió una mueblería. Desde 1987 aloja una sucursal del Raiffeisenbank, donde se exponen fotografías, planos de la época y testimonios de la polémica.

El aeródromo de Aspern (2)

Diagramas de la memoria del proyecto.

Diagramas de la memoria del proyecto.

Puede que mi comentario anterior sobre el proyecto de Aspern haya parecido negativo; es cierto que la comparación con otros modelos suburbanos puede ser vista como negativa, pero como he dicho también el proyecto parece bastante razonable. Todos mis comentarios están condicionados por el hecho de que la construcción del barrio aún llevará algún tiempo (está previsto que los primeros habitantes lleguen a finales de 2014).

El proyecto da prioridad a los siguientes aspectos:

  • Un nivel de densidad que se considera sostenible. El proyecto afecta a un ámbito de 240 hectáreas y concentrará una edificabilidad de 2,2 millones de m2, con lo que se está en un coeficiente de 0,91, bastante mayor que el de un suburbio habitual.
  • La diversidad funcional, con una previsión de 20.000 habitantes y 20.000 empleos; el objetivo de equilibrio empleo residencia, fácil de enunciar pero algo más complejo en la realidad en áreas metropolitanas. El proyecto incluye una reflexión sobre el uso de los espacios en planta baja, y aunque concentra al sur una parte importante de la previsión de espacios de trabajo, incorpora un grado de flexibilidad.
  • La diversidad espacial, definiendo un esquema con un cinturón viario que organiza el ámbito y un centro en tono a un lago. Las tipologías y alturas son similares, pero la organización de volúmenes en la escala arquitectónica se presenta como más variada.

El diseño podría haberse basado en una retícula regular (todo alrededor, empezando por los barrios próximos, llamaba a ello). Los urbanistas (Tovatt, suecos) optaron por una geometría que, a primera vista, sería la de una ciudad de génesis orgánica, que podría ser casi una preexistencia; esta apariencia viene de una transición entre los bordes rectangulares del ámbito y la avenida circular que se resuelve evitando ángulos muy agudos y utilizando en algunos casos calles curvas.

Aunque la geometría de la avenida anular pueda recordar al ring vienés, se está lejos en términos espaciales (más en artículos próximos)

Aunque la geometría de la avenida anular pueda recordar al ring vienés, se está lejos en términos espaciales (más en artículos próximos)

Biblio (96) El aeródromo de Aspern

Aspern-planta

En 1912 el aeropuerto de Viena se abre en Aspern, al Este de la ciudad; en 1975 empiezan a celebrarse en la pista carreras de coches, y en 1982 se abre una planta de General Motors. Ya a finales de 1980 empieza a plantearse la sustitución del aeródromo por un nuevo barrio, y en 2005 se lanza un concurso de diseño, ganado por Tovatt y Asociados.

El proyecto es interesante por varias razones: parece razonablemente planteado en términos técnicos, pero es casi, incluso de un modo caricaturesco, la plasmación de los análisis de David Mangin en “La Ville Franchisée”: es una pieza de cierta densidad, con limitadas conexiones con el resto de zonas urbanas del entorno, y se crea su propia ringstrasse… Un mundo relativamente cerrado y conectado a la autopista y el metro.

Buena página web, con abundante documentación en inglés.

Visto durante el recreo

The Danube near Vienna, as seen from Khalenberg Hill

El Danubio cerca de Viena, visto desde la colina de Khalenberg

Para aquellos que han seguido este blog durante los últimos años, esta es la confirmación de que no ha desaparecido. Sólo una pequeña parte de las últimas semanas ha sido realmente de “recreo” (una parte ha sido, de hecho, lo contrario…), pero ha sido bienvenido.

Durante este tiempo he podido ver y reflexionar sobre algunas cosas interesantes, viajando o de otras formas. He aquí algunas, en cierta forma un programa para futuras publicaciones:

  • Viena: nunca había estado en Austria. Tras visitar hace poco Alemania tenía curiosidad por ver cómo es el otro gran país germánico, no tanto (o no sólo) por ser un antiguo imperio desintegrado de manera casi instantánea en 1918 (algo que puede tener su interés a la vista de la evolución reciente de la política de la Unión Europea), sino por ver un país al que le suponía una interesante versión de la modernidad. Y creo que ha valido la pena. Mi conocimiento del alemán es esquemático, y en pocos días no es posible conocer mucho un país; pero ciertas cosas me han parecido interesantes.
  • La evolución de la idea de sostenibilidad (o su agotamiento bajo cierto prisma). Las luchas intestinas en el gobierno francés durante este verano me han hecho recordar noticias leídas durante las recientes elecciones municipales y europeas en ese país. Entre las promesas de los candidatos municipales del Frente Nacional en muchas ciudades estaban las relativas a permitir de nuevo el acceso del automóvil al centro urbano sin restricciones, dando marcha atrás a políticas de años destinadas a reducir la contaminación y conservar el patrimonio. El Frente Nacional es una particularidad del sistema político francés, pero su auge se debe a su habilidad para hacerse con temas que los ciudadanos sienten como cercanos. Plantearon esta propuesta en muchas ciudades, pero no en París y Lyon, donde las cosas no pueden simplificarse así. Por otra parte el antiguo presidente Nicolas Sarkozy, que instituyó un Ministerio del Desarrollo Sostenible, dijo en 2011 en una visita al Salón de la Agricultura de París que “el medio ambiente empieza a hartarme un poco”. Por otra parte, las relaciones entre socialistas y ecologistas en Francia no son simples (de ahí la mención a la política del país este verano). La evolución de la política británica sobre la materia también ha sido controvertida allí. Muchos europeos pensarán que esto son pequeños incidentes en comparación con la situación en los Estados Unidos, olvidando que allí la escena es también compleja, como muestra la simple comparación entre los Republicanos del Congreso (negación del cambio climático) y Schwarzeneger o Bloomberg (políticas de cambio climático). ¿Es este el fin del desarrollo sostenible como una ciega fe (creencia en algo que se presenta como bueno, aunque no se entienda por muchos que sienten que sólo implica costes y molestias para su forma de vida) que puede ser utilizada por políticos y vendedores, permitiendo la emergencia de una conciencia más crítica, u otra cosa? He ahí la cuestión.
  • El resurgir de la demanda social de regulación, no como defensa de unos intereses económicos sino de otros aspectos relacionados con una idea del bien común. En Barcelona se ha producido en estos días una serie de manifestaciones contra la creciente presencia de turistas que alquilan viviendas de manera informal en la Barceloneta y, aprovechando un precio del alcohol y una pretendida imagen de España como país permisivo, tienen comportamientos que posiblemente serían susceptibles de denuncia en su propio país. Aunque a estas propuestas se han unido después los hoteleros formales hablando de la competencia desleal que supone (del mismo modo que las revueltas de los taxistas contra Uber, aquí lo que están defendiendo los vecinos son cosas mucho más simples: el derecho a dormir sin ruido, o a moverse por la ciudad sin ver espectáculos que a sus ojos son indeseables. Por otra parte, en el Washington Post de hoy veo algo relativamente parecido en Ocean City, Maryland. La idea de que hordas de jóvenes buscando alcohol y diversión destruyan la tranquilidad de un barrio a través del alquiler de las viviendas se ha planteado del mismo modo, y de igual modo han surgido voces diciendo que la ciudad vive del turismo y que por tanto hay que aceptar lo que ocurre. Aparecen en el mismo plano la Barceloneta (un barrio popular de elevada densidad) y Ocean City (un espacio de muy baja densidad y renta relativamente alta). Hay quien presenta esto como un caso de NIMBY (Not In My BackYard, no en mi patio trasero), de dificultad para aceptar las externalidades de la complejidad de las ciudades. Pero esto parece algo más, un síntoma de una evolución general de la idea de lo que es aceptable o no en una sociedad.
  • También he visto paisajes interesantes